El Casino del Diablo – Leyenda de Hermosillo – Reportaje

el casino del diablo

El misterio del diablo que se apreció en este Country Club es la leyenda urbana más conocida en la ciudad de Hermosillo y toda ciudad tiene sus leyendas urbanas, son como las fantasías que la gente quiere disfrutar y es parte del turismo de una comunidad y hay que preservarlas esas leyendas, contándolas.

Difusión de la leyenda del Casino del Diablo

De boca en boca por más de 60 años se ha transmitido la leyenda del casino del diablo ubicado en la zona oriente con una vista privilegiada en lo alto de la ciudad. La cual cada noche de brujas resurge para sembrar terror, además de ser visitado para rituales o actos de vandalismo.

Para las gentes es algo muy raro que olía mucho a azufre en ese tiempo y el azufre siempre lo relacionan con el diablo en la historia y viene que el muchacho tenía una pata de gallo y pata de cabra que es un símbolo del diablo, entonces cuando se dieron cuenta los papás que ese muchacho tenía ese aspecto, entonces salieron corriendo, se apagaron las luces y se llenó de olor y todos salieron en estampida.

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La leyenda en el Casino del Diablo

Cuenta la leyenda que en el baile de año nuevo de 1951 linda una joven de 17 años bailó con el diablo, un hombre apuesto que tras danzar al son de un una de las mejores orquestas de la época incendió el lugar que a la fecha permanece en abandono.

¿Pero como era el casino Country Club?

Este lugar era el Country Club que se hizo junto con la colonia Pitic que está al otro lado de la carreteara en ese tiempo, a la colonia Pitic se le diseño urbanísticamente muy moderna y se le hizo también el Country Club, el campo de golf, por que el General Abelardo Rodríguez le gustaba jugar golf, y por eso se le construyó, era parte de diversión de la colonia Pitic.

Resurgimiento del mito del Casino del Diablo

A finales de los años 70s el lugar volvió a tomar vida con el restaurant el Campestre, ubicado a las faldas del Casino de estilo californiano que a finales de los 90 volvió otra vez a su abandono.

Hoy es habitado en ocasiones por personas en situación de calle, pero su historia de terror sigue contándonse con el mistisismo que siguen contando los sitios en orfandad como Maternidad Teresita, María Auxiliadora y también Radio Sonora.