| |
El Serrucho 18062012
El Serrucho 18062012
2012-06-18
El olor del “chequegate”
Una conferencia de prensa al vapor convocada precipitadamente. Un contralor nervioso, poco seguro de su participación y exposición. Un tema que se le puede considerar un refrito, pues es la tercera vez que lo dan a conocer. Una andanada mediática para hacer saber de un aparente desfalco de la administración anterior. Spots, miles de spots en todas las radios del Estado buscando a Paola García, en un “Se Busca” como tratando de encontrar al peor de los delincuentes, solo les faltó ofrecer recompensa. Toda una parafernalia de corte mediático para impactar o para desviar la atención de algo. Un gasto por demás excesivo y caprichoso.
Lo primero que los sonorenses especulamos fue: ¿A que se debe? Es un cierre de campaña anti-Pri. Es algo personal contra la pasada administración. Es una respuesta a campañas negras también orquestadas desde territorio tricolor. Es desesperación porqué los números de algunos candidatos panistas no resultaron los esperados. Es una cortina de humo por la solicitud de Diputados Federales a un juicio político a Guillermo Padrés. O simplemente es parte de un estilo de hacer política, tratando de intimidar para mostrar un poder.
Lo que sea, fue exagerado y muy cuestionado, tanto por la misma sociedad como por la gran mayoría de los medios de comunicación. Medios que recibieron instrucciones precisas de “darle fuerza” sí, ese fue el término para destacarlo.
En caso de comprobarse el movimiento de esos cheques se debe de castigar de acuerdo a las leyes, eso no tiene discusión. Lo extraordinario es la campaña de desprestigio a dos semanas de las elecciones, cuando tuvieron casi tres años para hacerlo.
Es indudable el nerviosismo que muestra quien o quienes permitieron tan costosa campaña, pues me atrevo a pensar que son varios millones de pesos lo que ha costado todo este escándalo mediático.
La pregunta es: El famoso tema del chequegate tendrá algún final, o ya cumpliendo su objetivo de desprestigio lo dejarán dormir tres años más, hasta las próximas elecciones.
Es un hecho, el olor del “chequegate” no huele nada bien…
|